Hace unos días conté en el blog el concurso semanal de cocina que mis amigos y yo estábamos realizando durante este confinamiento. Hoy os voy a contar como fue el primer concurso en el que nos embarcamos y os daré la receta que yo presente, a la espera de que el maestro de la fuerza Oli-Wan tenga a bien pasarme su receta para reseñarla debidamente.
Para este primer concurso se puso como condición que la receta a preparar fuera algún tipo de escabeche, de forma que todos nos lanzamos como posesos a vaciar nuestras despensas del ácido vinagre y del esencial aceite.
Bromas a parte, un escabeche es una forma de preservación de los alimentos mediante el cocinado de estos en un caldo de vinagre, aceite, vino y especias con las que se marida el alimento que se quiere conservar. Proveniente del mundo árabe, en concreto de Persia, ya aparece nombrado en los relatos de las mil y una noche, llegando a España y Europa a través de las sucesivas invasiones y movimientos migratorios del primer milenio. Siendo adaptado a las especias locales como método de conservación de distintos productos de huerta, caza y pesca.
Y llegamos al meollo del día, para este primer concurso me puse creativo y quise montar una receta que tuviera un toque exótico y distinto. Así que use una mezcla de especias un poco especial para dar ese toque diferenciador que sorprendiera.
Mis amigos por otra parte optaron por todo tipo de recetas, mas o menos tradicionales, con suculentos acompañamientos. Desde un original escabeche de lima y naranja , pasando por un tradicional escabeche de pollo acompañado de puré de patatas y una ensalada de lechugas acompañada de pollo en escabeche.

Pollo en escabeche de lima y naranja 
Escabeche de pollo acompañado de puré de patata

En mi caso, a parte del toque exotico que explicare a continuación, acompañe mi plato con patatas y batatas cortadas en bastones y horneadas.
Ingredientes:
-2 muslos enteros de pollo, a ser posible separado muslo de contra muslo.
-Un trozo de jengibre, del tamaño de un pulgar aproximadamente.
-3 zanahorias grandes.
-6 dientes de ajos machados ligeramente.
-1/2 vaso de aceite.
-1/2 vaso vinagre de manzana.
-1/2 vaso de dino blanco, en mi caso un fino.
-1/4 de vaso de vinagre de kombucha.
-Una cucharadita de pimienta negra molida.
-1/2 cucharadita de pimienta de Jamaica.
-2 hojas de laurel.
-2 clavos de olor.
-Sal.
Para el acompañamiento:
-1 patata mediana.
-1 boniato mediano.
Preparación:
Esta preparación es un escabeche clásico aderezado con mas especias de lo normal. Para ello cortaremos las zanahorias en trozos de un centímetro de grosor y haremos laminas del jengibre una vez pelado, para esto yo use el mismo pelador para quitar la piel y para hacer las tiras.
En una olla pondremos un poco de aceite a calentar, poniendo el pollo en este para dorarlo ligeramente. Cuando este lo sacaremos y pondremos las verduras y el jengibre en este mismo aceite, cocinándolo todo durante unos minutos.
Cuando las verduras empiecen a estar «vencidas» volveremos a poner el pollo y las especias, las pimientas, los clavos y el laurel. Lo removeremos todo durante unos segundos y después verteremos el vino, cocinando hasta que pierda la fuerza del alcohol. Una vez haya hervido añadiremos el vinagre de manzana, la kombucha y el aceite, dejaremos durante un minuto para que coja calor y después bajaremos el fuego para cocinar a baja temperatura durante entre 45 minutos y una hora.
El tiempo de cocción dependerá del tamaño de los trozos de pollo por lo que deberéis de estar pendientes. Durante este tiempo aprovecharemos para pelar las patatas y batatas, cortándolas en bastones largos.
Una vez cortadas las pondremos en una olla con agua y sal que iremos calentando a fuego medio, es importante no dar mucho calor al agua o dejaremos demasiado blandos los tubérculos. En cuanto que veamos que empieza a burbujear el agua las dejaremos un minuto mas y las sacaremos de la olla, a ser posible a agua fría o con hielo.
Con el horno pre calentado repartiremos las patatas y batatas en una fuente con papel de horno y las espolvorearemos con un poco de aceite, pimentón, pimienta y sal. Las hornearemos durante unos 20 minutos a 180 grados, dejando que se doren ligeramente.

Finalmente emplataremos el pollo con algo de las verduras del escabeche y las patatas y batatas horneadas para acompañar.
Como resultado he de decir que me gusto el sabor de la receta, aunque no lo recomendaría como conservante, el jengibre va tomando mucho protagonismo con el paso del tiempo y mata el resto de sabores. Pero para sorprender a amigos y familiares es una receta perfecta y asequible. Si no disponéis del vinagre de kombucha no os preocupéis con el vinagre de manzana esta bien, y si preferís un poco mas de fuerza podéis combinarlo con un buen vinagre de jerez. Pero no os paséis o solo os sabrá a eso.