Al inicio de la pandemia estuve experimentando algún tiempo con panes de masa madre, tras lo cual pase a panes de elaboración mas simple con levadura. Mas simples no significa mas malos, simplemente dan menos trabajo a la hora de prepararlos.
El pan es un alimento básico que permite un sin fin de técnicas e ingredientes en su elaboración y que ha sido consumido por los seres humanos a lo largo y ancho del mundo a lo largo de nuestra historia. Casi todas las civilizaciones conocidas han tenido alguna forma de elaboración de pan, normalmente mas de una, y ha sido usado como fuente nutricional básica desde los inicios de la agricultura.
Cuando encontré esta receta venia como un pan turco de cocción en sartén, el tema es que para su elaboración se usa leche y en otras recetas de panes como este de origen turno no se hace uso de este ingrediente. Con esto no quiero decir que en la tradición turca no se haga uso de la leche para este tipo de panes, pero lo cierto es que lo desconozco y no sabría determinar si la receta tiene este origen. Lo que sí sé seguro es que recetas de panes con esta técnica e ingredientes están presente en las tradiciones culinarias de muchos países.
Un apunte sobre las cantidades de la receta, con lo que pongo en la entrada sale para 6 panes tamaño plato llano. Ese es un numero mas que generoso de panes, por lo que en mi caso suelo dividir por dos las cantidades para ajustarlo. En la receta pongo también un añadido en forma de mantequilla especiada que le pongo al terminar la cocción, no es obligatorio pero le da un toque distinto y muy vistoso.

Ingredientes:
- 500 gr de harina de fuerza.
- 150 ml de agua.
- 150 ml de leche.
- 1 cucharadita de sal.
- 3 cucharadas de aceite de oliva.
- 10 gr de levadura de panadero.
Opcional:
- 20 gr de mantequilla.
- 2 ajos picados.
- 1 cucharadita de orégano.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
Otra opción:
- 20 gr de mantequilla.
- 1 cucharadita de tomillo.
- 1 cucharadita de guindillas secas machadas.
Preparación:
Mezclamos la levadura con el agua, tibia para activarla, en un vaso. En un bol grande ponemos la harina y la sal. Vertemos la leche y el agua con la levadura junto con las tres cucharadas de aceite de oliva.



Mezclamos todos con ayuda de un tenedor, llegara un momento que no será como hacerlo con el tenedor. En este punto amasaremos con las manos hasta obtener una masa firme. Al principio parecerá que la masa tiene poco liquido, trabajadla durante unos minutos para que la harina se mezcle bien antes de echarle mas liquido.
Con la masa ya firme usad un poco de aceite de oliva para untar el exterior de la bola y dejad reposar en el bol cubierto por papel trasparente durante al menos una hora.




En este tiempo la levadura hará su trabajo y el pan crecerá, una vez transcurrido el tiempo espolvorear un poco de harina sobre una superficie limpia de la encimera para poder trabajar el pan. Sacad la masa y cortarla en 6 porciones iguales, con cada porción haced una bola y aplanadla con un rodillo hasta obtener un disco de un tamaño que entre en la sartén que vayáis a usar.
La masa no tiene por que quedar muy fina, menos de un dedo de grosor. Poned la sartén al fuego y dejad que se caliente antes de echar el pan, no tenéis que añadirle ninguna grasa a la plancha.



Cuando el pan este cocido, sacadlo de la sartén y untadlo con un poco de la mantequilla especiada. Lo mejor es calentar la mantequilla ligeramente con el ajo, el pimentón y el orégano para que se aromatice y coja color.
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