Espinacas con garbanzos

Intentando que el blog coja algo de ritmo y a la espera de sacar un rato para ir trayéndome algunas de mis recetas mas antiguas os voy a poner por aquí una receta clásica de la cocina andaluza.

Las espinacas con garbanzos son un plato con reminiscencias de la cuaresma católica y originario de Sevilla. Con un protagonismo absoluto de una espinaca especiada con comino y pimentón, con un acompañamiento de garbanzos cocidos.

Esta receta que os pongo aquí es la mía, hay muchísimas versiones de este plato que aunque simple o pese a ello permite que cada casa tenga su propia versión y como siempre cada uno tiene su preferida.

Antes de entrar en materia un `par de apuntes con respecto a la elaboración. Os voy a dar la versión trabajada y la versión de andar por casa, la diferencia básica es la preparación previa de garbanzos y espinacas. Ambos ingredientes requieren de ser hervidos antes de preparar nuestro plato.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de espinacas congelada o 1 kilo de espinaca fresca.
  • 1/2 taza de café de garbanzos cocidos, pueden ser de bote o prepararlos nosotros mismos.
  • 1 cebolla grande.
  • 1/2 cucharadita de comino.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.
  • 4 cucharadas de tomate triturado.
  • 2 dientes de ajo pelados.
  • 3 ó 4 rebanadas de pan de un dedo de grosor, la cantidad dependerá del tamaño del pan.
  • 3 cucharadas de Aceite de oliva aproximadamente.
  • Un poco de vinagre de jerez (opcional).

Preparación:

Si no optamos por la versión rápida de la receta aquí es donde tendremos que trabajar un poco mas de tiempo. Para empezar podemos cocer los garbanzos en una olla express tras tenerlos a remojo unas 6 u 8 horas, cuando lo hago yo preparo un caldo de verdura y pollo con un buen puñado de garbanzos y aprovecho estos para usarlos en este plato de espinacas. No es obligatorio, pero da mas sabor al conjunto y si no queréis hacer esta receta podéis usar esos garbanzos para hacer un humus muy especial acompañado de zanahorias horneadas.

Para las espinacas lo mejor es escaldarla unos minutos en agua hirviendo con abundante sal. No hace falta cocerla mucho, simplemente queremos que flojee la hoja antes de cocinarla junto con el resto de los ingredientes.

Picamos la cebolla en brunoise y reservamos para usarla mas adelante.

En una sarten grande ponemos el aceite y los dos dientes de ajo a fuego vivo, cuando los ajos empiecen a dorarse añadiremos las rebanadas de pan y lo doraremos. Cuando las rebanadas tengan consistencia de picatoste los apartaremos a un mortero junto con los ajos y le añadimos el pimentón, el comino y la pimienta negra, majamos el conjunto y lo reservamos.

Incorporamos a la sarten la cebolla picada y sofreímos hasta que empiece a perder el color y se vaya trasparentando. En este punto añadimos las espinacas y sofreímos durante unos minutos, después añadimos el tomate, los garbanzos y el majado que reservamos antes. Salamos sin pasarnos, la espinaca suele añadir sal cuando va perdiendo agua.

Removemos durante unos minutos hasta que los ingredientes se integren y añadimos un poco de agua a la sarten, dependerá del tamaño de esta pero la medida seria lo suficiente para dejar el fondo aguado sin que se vea por arriba.

Dejamos a fuego lento hasta que se consuma el agua, en este momento podemos añadir el vinagre. Es un añadido que no le gusta a todo el mundo pero le da un toque distinto al plato.

Esto es todo amigos, disfrutad de la receta si os animáis a hacerla.

 

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