Esta receta me llamo la atención en uno de los programas de Rick Stein, no podría recordar cual o de qué parte del mundo era el mismo. Diría que se trata de Turquía o Grecia por los alimentos y condimentos que usa para preparar un suculento plato horneado de dulce calabaza e intenso tomate. Sin mas dilación la receta.
Ingredientes, para dos personas:
- 1/2 kilo Calabaza
- 1/4 Concentrado de tomate
- 1 Cebolla grande (yo uso cebolla morada)
- 1 Cucharadita de comino
- Yogur para acompañar
- Aceite de oliva
- Pimienta negra y sal
Preparación:
Para esta receta vamos a usar concentrado de tomate. En mi caso no siempre puedo conseguirlo con facilidad. Suele estar disponible en las zonas gourmet de los supermercados o en tiendas especializadas, como supermercados asiáticos.
Yo no he tenido suerte buscándolo pero he descubierto que si horneo una lata grande de tomate triturado en una fuente a 140 grados durante unas 2 horas obtenemos una pasta concentrada que podemos usar perfectamente para este plato.
Pasamos a la elaboración propiamente dicha del plato:
Cortamos la cebolla en juliana y la mezclamos en un bol con el concentrado de tomate, la sal, la pimienta y el comino, y reservamos.
En una tabla cortamos la calabaza en trozos finos de unos milímetros de grosor, la forma nos la dará la propia hortaliza. En una fuente grande disponemos en la base los trozos de calabaza y encima de esta extendemos la mezcla de cebolla y concentrado de tomate. Echamos un chorreón de aceite de oliva por encima y tapamos la fuente con papel albal, horneamos a 180 grados durante 1 hora y media o hasta que la calabaza este blanda.
Una vez horneada servimos en un plato con dos cucharadas de yogur y un chorreón de aceite de guindillas, si no os gusta el picante podemos sustituirlo por aceite de ajo o solo aceite de oliva.
En casa lo acompañamos con unas tortitas de pan, como las de tacos mexicanos para que cada comensal se ponga lo que quiera y vaya comiendo.
