Bizcocho de chocolate

Bizcocho, bizcochuelo o queque, todos nombres para la misma masa repostera que nos puede dar grandes alegrías sin la dificultad de otras recetar de postres donde la medición de las cantidades a usar es de suma importancia.

Hoy os traigo una receta de la señora Phibes, la preparó el otro día y quedó como podréis ver pese a mis pésimas fotos, espectacular. El toque de cacao, eso sí de calidad, le aporta mucho sabor sin resultar empalagoso o pesado. Una maravilla.

Yo personalmente uso la base que os voy a explicar en esta entrada, sin el cacao, para multitud de bizcochos y tartas. Es una de esas recetas que pasan de madres a hijos, en mi caso me la enseño mi madre y ella la saco de una amiga, o de una amiga televisiva como Eva Arguiñano. Se trata de una receta que usa las medidas de un vaso de yogur para todos los ingredientes, lo que facilita mucho su preparación y cualquier juego que se le quiera hacer.

La primera vez que prepare esta masa use un yogur de fresa, y el resultado fue un riquísimo bizcocho con un ligero sabor a fresas que con el tiempo he ido tuneando. Os recomiendo, también, que probéis a añadir un vaso de zumo de naranja y un poco de ralladura de la cascara a la mezcla, con algo más de harina para corregir el exceso de líquido. El resultado es delicioso.

Ingredientes:

-1 medida de yogur natural sin azúcar, normalmente una de las tarrinas de pack de 4.
-2 huevos.
-2 medidas de azúcar, a mí me gusta poner menos, pero para los golosos esta es la medida .
-1 medida de harina de trigo.
-1 medida de harina de maíz.
-1/2 medida de aceite de oliva, o 1 medida de girasol.
-1 medida de cacao en polvo.
-1 sobrecito de levadura en polvo.
-Una pizca de sal.
-Mantequilla o margarina para engrasar el molde.

Preparación:

En un bol grande ponemos los tres huevos batidos, el yogur, las harinas tamizada, el azúcar, el aceite, el cacao también tamizado, la levadura y la pizca de sal. Lo batimos todo con ayuda de una varilla, lo mejor es ir incorporando cada ingrediente por separado e ir mezclando con la varilla. Si es eléctrica os ahorrareis cansancio y dolor de brazo, pero se puede hacer perfectamente con la varilla normal de mano.

Cuando tengamos una masa homogénea y sin grumos volcamos el contenido del bol en un molde para horno. En casa tengo moldes de silicona y de metal, para estos bizcochos suelo usar los de silicona, ya que son mas fáciles de manejar y no tengo que andar untando grasas. En caso de que no tengáis de silicona acordaros de untar el molde con mantequilla o margarina para facilitaros el desmoldado del bizcocho.

Hornead la masa con el horno a 140º con el horno precalentado previamente. El tiempo de cocción dependerá de varios factores, el tipo de horno, la cantidad de masa y el molde que hayáis usado, en esto ultimo influye el reparto de la masa que produzca el molde. Yo os recomiendo que a partir de los 20 minutos lo empecéis a vigilar, si pensáis que ya esta hecho podéis probar a pinchar hasta el fondo con una varilla, palillo de brocheta o similar y si sale seco es que ya tenéis hecho el bizcocho.

Desmoldaz el bizcocho con cuidado, dejad que se enfrié durante un rato y a disfrutar de el. Esta preparación aguanta varios días sin ponerse dura así que podéis tener bizcocho para una semana sin demasiados problemas.

Estofado primavera de ternera

Según nos cuenta la WikipediA, un estofado es un proceso culinario de cocción de alimentos que es sometido a a fuego lento en un recipiente cerrado. Básicamente se trata evitar la evaporación de la mayor parte de los jugos de los alimentos, en especial las carnes, para evitar que se endurezcan o pierdan sabor y aroma.

Mediante esta técnica se suelen conseguir caldos que pueden espesarse mediante el uso de alimentos con alto contenido en fécula o almidón, y que pueden ser usados como parte del propio guiso o mas tarde para la elaboración de sopas u otras preparaciones gastronómicas.

En la actualidad los estofados pueden hacerse a fuego lento, con largas cocciones a baja temperatura en una olla tapada, o mediante el uso de ollas a presión. Estas ollas hacen uso de la ley de Gay-Lussac que explica que al aumentar la presión de un gas aumentamos también la temperatura de este. Llevado a la cocina, esto implica que al aumentar la presión en la olla aumentaremos la temperatura del interior de esta y cocinaremos mas rápidos los alimentos, por supuesto esto es una simplificación de todos los procesos que se dan durante la cocción a presión.

Terminada la parte de información o chapa, cada uno que decida, pasamos a la receta. Voy a plantearos una receta de ternera estofada estilo primavera, o sea, verduras de temporada y patatas para engordar el guiso. Esta preparación admite mil variaciones, quitar y poner verduras, poner vino y distintas especias… Os animo a experimentar con la receta para encontrar la que más os guste.

Ingredientes: (Para 4 personas)

-1 1/2 Kg de carne de ternera, la babilla es un buen corte.
-1 cebolla.
-2 dientes de ajo.
-1 trozo de puerro.
-1/2 Kg de champiñones.
-3 0 4 zanahorias.
-1/4 Kg de judías verdes.
-8 0 10 espárragos verdes.
-2 o 3 patatas.
-1/2 vaso de vino tinto.
-2 hojas de laurel.
-2 o 4 clavos.
-Pimienta negra molida.
–Sal y aceite de oliva.

Preparación:

Cubrimos el fondo de la olla a presión con aceite de oliva que calentaremos a temperatura alta. En este aceite pondremos la ternera cortada en trozos. Removeremos la carne mientras se sella, evitando que se pegue al fondo o que se cueza. Es importante recordar que en este punto NO hay que poner sal a la carne, si lo hacemos provocaremos que esta pierda mas liquido y quede seca. Se trata de sellar la carne para dejar la mayor cantidad de liquido dentro de ella.

Cuando veamos que está sellada sacaremos la carne y la reservaremos. En esa misma olla, si vemos que hay poco aceite echaremos un poco mas, y pondremos a pochar el ajo y la cebolla picadas a temperatura media. Cuando la cebolla esté vencida añadiremos la zanahoria cortada a rodajas y los tallos de los espárragos. Yo los suelo trocear para que se pierdan en el guiso y reservo las cabezas para mas tarde. Pondremos un poco de sal para que las verduras vayan soltando jugos e ir preparando el fondo del guiso.

Una vez la verdura este rehogada añadiremos el puerro picado, las judías troceadas y los champiñones partidos con un poco mas de sal. Cocinaremos todo durante unos minutos y verteremos el vino, subiremos el fuego para que el alcohol se evapore. Cuando notemos que ya no evapora alcohol incluiremos la carne y agua para terminar de cubrir.

Cocinaremos en la olla a presión durante unos 20 minutos a partir de que empiece a soltar vapor. Mi olla tiene dos posiciones, yo la pongo al dos que es el máximo de presión que me da. Mientras cocinamos la carne pelaremos las patatas para añadirlas después.

Pasados los 20 minutos abriremos la olla y añadiremos las patatas peladas y troceadas. Para que el almidón de la patata engorde el caldo no corto limpiamente la patata, en vez de eso rompo un poco al cortar. También pondremos las cabezas de los espárragos para que se cocinen y rectificaremos de sal en caso de que lo necesite. Coceremos todo hasta que las patatas estén blandas.

Por regla general los estofados están mejor después de haber reposado, o bien en la olla o en un tupper en el frigorífico. Por supuesto, esto no es obligatorio pero os lo recomiendo.

No olvidéis acompañar el plato con pan para mojar en la estupenda salsa que queda.

Risotto de setas

Suculento, meloso, gratificante… Eso es un risotto, para los que les gusta. Como ocurre con muchas preparaciones tradicionales, este guiso de arroz ha visto como ha pasado de ser una receta a una técnica de cocina. Aplicada a muchas recetas que pretenden conseguir un plato de arroz repleto de sabor y con cierta consistencia.

Originario del noroeste de Italia, en el triangulo comprendido entre Piamonte, Lombardía y Verona. Zona rica en arroz y con gran tradición gastronómica, que ha sabido aprovechar las variedades locales de arroz para las distintas preparaciones de este plato.

En la versión que nos ocupa vamos a hacer uso de un arroz de tipo arbóreo, o cualquier otra de alto contenido en almidón. Es muy importante no enjuagar el arroz ya que perdería parte del almidón que nos aportara cremosidad al plato y ese aspecto tan particular de los risottos. También necesitaremos de un buen caldo, hasta tres medidas del arroz que usemos. No escatiméis con esto, ya que es la base de cualquier buen arroz.

Por ultimo añadiremos algunas setas, yo en la receta os daré las que use para la elaboración y que podéis ver en las fotografías que acompañan la entrada. Pero se puede usar casi cualquier variedad. Eso sí, Os recomiendo variedades con gran poder aromatizante y a ser posible frescas, ya que aportaran mucho mas sabor al plato. Si nos ponemos puritanos y podéis conseguirlas, la receta clásica lleva porroboleto anillado y champiñón, todas ellas variedades típicas del norte de Italia.

Ingredientes: (Para dos personas)

-1 taza de arroz arbóreo o cremoso.
-2 tazas de caldo, yo use de pollo.
-1 taza de leche, es opcional podéis añadir una mas de caldo en vez de la leche.
-1 seta tipo boletus.
-3 setas tipo portobello.
-Queso Parmesano.
-1/2 cebolla grande.
-1 diente de ajo.
-1/2 vaso de vino blanco.
-Una cucharada de mantequilla.
-1/2 cucharadita de nuez moscada.
-1/2 cucharadita de canela.
–Sal y aceite de oliva.

Preparación:

Empezaremos preparando las verduras y setas para sofreírlas. Para ello picaremos fino el ajo y cortaremos la cebolla en cuadrados pequeños, también cortaremos las setas en cuadrados pequeños amontonando cada elemento por separado.

Por otra parte pondremos un cazo con el caldo y la leche e iremos calentándolo sin llevarlo a ebullición´. La idea es tener el caldo caliente para cuando nos haga falta en la preparación.

En una olla de tamaño medio pondremos un poco de aceite, lo suficiente para cubrir el fondo, y empezaremos friendo ligeramente a fuego medio el ajo picado, cuando empiece a dorarse añadiremos la cebolla y seguiremos sofriendo hasta que este bien pochada. En este punto incorporaremos las setas picadas, la mantequilla, la canela, la nuez moscada y sal, seguiremos sofriendo hasta que las setas dejen de soltar agua.

Cuando las setas empiecen a sofreírse de nuevo sera el momento de incorporar el arroz, los removeremos durante un par de minutos dejando que se mezcle bien con el sofrito y se impregne de todos los sabores que tenemos en ese fondo de arroz. Pasados ese par de minutos añadiremos el vino blanco, subiremos el calor y sin dejar de remover dejaremos que se evapore el alcohol y que se absorba el liquido restante.

No he comentado nada acerca del vino, este punto es peliagudo. La regla de oro es que no sea un vino malo, esto desvirtuaría el resultado final sin aportar absolutamente nada. A partir de este punto lo mejor es probar con vinos que no sean muy dulces ni muy ácidos para que el aporte de sabor sea sutil.

Empezaremos a incorporar el caldo a la olla de arroz, como dos tazas al principio y el resto según nos vaya pidiendo el guiso, lo mejor es calentar la leche y el caldo juntos en una cazuela aparte e ir añadiendo. Es importante ir removiendo cada cierto tiempo, esto hará que el arroz vaya desprendiéndose del almidón y nos aportará la cremosidad al plato.

Mientras el arroz se va haciendo podemos rallar el queso con un rallador de cocina, es mejor rallarlo nosotros mismos ya que aportara mas sabor y aroma.

Cuando el arroz este cocinado, pero aun un poco duro, añadiremos el queso rallado y apagaremos el fuego, tapándola para dejar que el arroz termine de absorber el liquido sobrante y lo dejaremos reposar el arroz antes de servirlo.

Hummus y como tunearlos

Este plato popular con origen en el medio oriente se consume en casi todas partes del mundo, su autoría permanece incierta pero hay quien la establece en la antigua persia. Es tan antiguo que aparece en la biblia, mas concretamente en el libro de Ruth, donde la susodicha lo usaba como arma de seducción. Este plato es, en definitiva, uno de los rasgos de identidad de las culturas que nos han dado forma con los evos y se merece que sigamos disfrutando de el.

La receta que os presento hoy es la mas clásica, y de paso os voy a dar un par de ideas para cambiarla y darle algo mas de vidilla. Con una batata o zanahorias horneadas, le cambiaremos el sabor con un toque entre ahumado y dulce. Además haremos otro cambio incluyendo remolacha para darle un nuevo color a la milenaria receta.

Ingredientes:

-2 tazas de garbanzos, o un bote ya cocido.
-1 diente de ajo, no me peguen mucho pero opcional.
-2 zanahorias chicas, esto si opcional.
-Zumo de limón al gusto.
-1 cucharada de aceite de oliva.
-1 cucharadita de tahín, se trata de una crema de sésamo.
– Sal, y pimientón para decorar.

Preparación:

Para la preparación de esta elaboración podemos hacer dos cosas, la mas rápida es abrir un boto de garbanzos ya cocidos, reservando un poco del liquido, y las lenta pero también mas satisfactoria cocerlos nosotros mismos. Si optamos por esta ultima opción recomiendo encarecidamente tunear el caldo de cocción, para la receta que pongo hoy añadí dos trozos de zanahoria y algo de caldo de pollo que tenia sobrante.

No es para nada obligatorio, pero mejora el resultado y da otro toque. Uno de los mejores hummus que he degustado estaba hecho con garbanzos cocidos a la vez que el caldo de un cuscus, así que no os cortéis a la hora de probar.

Una vez cocidos los garbanzos, se trata simplemente de batir en un baso, los garbanzos, el tahín, el ajo, el zumo de limón, el aceite y la sal. Batiremos hasta obtener una crema suave que iremos corrigiendo de sal, limón y aceite según convenga,

Tened en cuenta que para la presentación añadiremos un poco mas de aceite y el pimentón, este puede ser dulce, picante o una mezcla. También en habitual poner un poco de comino en polvo.

Tuneando la receta. Para empezar, tal y como veis en la foto, yo use las zanahorias de la cocción para para darle un toque distinto. Las metí en el horno con un poco de aceite y semillas de comino enteras y as hornee durante unos 10 min a 140º , de esta forma conseguí que el sésamo desprendiera mas aroma y darle un toque dulzón a la crema. Esto mismo se puede hacer con la zanahoria sin hervir, el tiempo de horneado sera mayor obviamente, o con una batata, esta ultima opción deja un sabor especialmente interesante que os recomiendo probar. Simplemente hornead las hortalizas con algo de aceite hasta que estén blandas por dentro.

Por ultimo, podéis añadir algo de remolacha cocida a la hora de batir la crema, unos 200 gr por cada bote, y aromatizarlo todo con un poco de hierbabuena y una pizca de canela. El resultado es muy fresco y con un color espectacular que hará las delicias de los peques de la casa.

Espero que os haya gustado la receta y que os animéis a preparar vuestras propias versiones de este plato.

Pollo asado con tamarindo y miel

Hoy traigo una receta que en realidad son dos, por un lado un pollo asado con tamarindo y miel, y por otro, unas patatas especiadas al estilo indio. Ambas recetas han salido de «MADE IN INDIA: LA MEJOR COCINA CASERA DE LA INDIA», un maravilloso libro de recetas indias escrito por Meera Sodha. A diferencia de otros libros del estilo este esta redactado de manera amena y sencilla, siendo las técnicas de preparación y los condimentos fáciles de seguir y conseguir.

En definitiva un libro muy recomendable que no debería de faltar en las bibliotecas de los amantes de la cocina india.

En la receta original se recomienda acompañar este pollo con chapatis, chutney de menta y yogur o con kachumbar, un picadillo de tomate aromatizado con limón, menta y otras especias. Sin embargo yo la he acompañado con unas patatas massala horneadas que quedan perfectas también y aportan un poco mas de saciante a la comida.

Ingredientes:

Para el pollo
-400 g de contra muslos de pollo con piel y huesos.
-1/2 cucharadita de guindilla en polvo, si no tenéis pimentón picante o mezcla de picante y dulce.
-1/2 cucharadita de pimienta negra molida.
-2 cucharadas de pasta de tamarindo.
-2 dientes de ajo machacados, yo los he rallado.
-3 cucharadas de miel.
-sal.
Para las patatas
-2 patatas grandes.
-3/4 de cucharada de guindilla en polvo, también se puede sustituir por pimentón.
-2 cucharaditas de comino en polvo.
-Aceite, yo uso de oliva pero podéis probar con alguno mas suave de sabor.
-Sal.

Preparación:

Para el pollo
Precalentamos el horno a 180º, mientras tanto forramos una bandeja de horno con papel vegetal y preparamos la marinada.

Para la marinada ponemos en un bol grande la miel, el tamarindo, la pimienta, la guindilla en polvo y la sal junto con los contramuslos. A continuación mezclamos todo, con las manos bien limpias, para que la marinada impregne bien el pollo.

Los ponemos sobre la bandeja del horno, intentando que no se amontonen entre ellos y los horneamos durante 20-25 minutos en el horno hasta que la piel este crujiente y dorada.

Para las patatas
Pelamos las patatas y las cortamos, el corte dependerá de como queramos hacer la presentación, pero tened en cuenta que los tiempos de cocción y horneado variaran según el tamaño del corte.

Ponemos las patatas hervidas en una olla con agua suficiente para cubrirlas, no hace falta que pongáis sal en este punto ya que al hornearlas le pondremos suficiente.

Cocedlas hasta que estén blandas, pero que no se rompan. Un buen truco es ponerlas a cocer a temperatura baja y cuando el agua rompa a hervir retirarlas, pero repito que esto puede depender del corte que le demos a las patatas.

Una vez cocidas las pondremos en una fuente de horno junto con el aceite y hornearlas durante 20-25 minutos a 220 º, deberían quedar crujientes. Al sacarlas del horno, estando aun calientes, pasarlas a un bol y espolvorear con la sal, el comino y la guindilla en polvo. Remover todo para que las patatas se impregnen de las espacias y servid.

Pechuga de pavo en escabeche

Buenas a todos, hoy os traigo una receta de escabeche, en concreto de pavo en escabeche. Se trata de una receta que queda muy bien, nos permite conservar la carne durante bastante tiempo de manera natural y nos provee de un fiambre que esta riquísimo para bocadillos y ensaladas.

Esta técnica que os presento hoy se usa en especial para carnes de caza, ya que permite ablandarlas y quitarles parte del fuerte sabor que normalmente tienen, en estos casos es obligatorio macerar la carne entre 2 y 8 horas para que el vinagre haga su efecto.

Ingredientes:

-1/2 pechuga de pavo.
-2 dientes de ajo.
-2 zanahorias.
-1 cebolla.
-1 vaso de aceite de oliva.
-1/2 vaso de vinagre.
-2 cucharaditas de tomillo.
-1 cucharadita de pimentón dulce.
-1 hoja de laurel.
– Sal, pimienta.

Preparación:

Cortar la cebolla en juliana, cortar en rodajas la zanahoria y machacar un poco los ajos, ponerlo todo en el fondo de la una olla y encima la pechuga de pavo. Añadir el aceite, el vinagre, la sal y las especias, si no es suficiente para cubrirlo añadir un poco de agua o mas aceite y vinagre en proporción.

En este punto podemos hacer dos cosas, macerar la carne en el escabeche o cocinarlo directamente, va a depender de la potencia de sabor que queráis conseguir. En mi caso, y como es una carne de pavo comprada en la tienda local, no la macerare ya que se trata de una carne bastante blanda de por si y no necesita que le aporte mucho sabor o que se ablande.

Poner al fuego fuerte la olla, cuando empiece a hervir bajar el fuego y dejar destapada. Si la pieza es muy grande convendrá darle la vuelta de vez en cuando para que se haga, cuando se haya evaporado el vinagre y empiece a freír el aceite sera señal de que el escabeche esta hecho. Si la carne ya estuviera hecha, sacarla de la olla y dejar reducir la salsa a fuego fuerte hasta que empiece a hervir.

Una vez terminado poner todo el conjunto en un tupper o similar para conservarlo en la nevera.

Os doy algunas ideas para aprovechar este guiso, lo podéis poner en caliente con un arroz en blanco o unas patatas fritas. También podéis cortar lonchas y ponerlas en bocadillo, a mi me encanta con un poco de mostaza, tomate a rodajas y la propia zanahoria que hemos cocinado.

Por ultimo os podéis poner sofisticados y hacer una ensalada cesar pero aprovechando algunos trozos de esta carne, presentareis un plato conocido con un sabor nuevo y sorprendente.

Palmeritas de hojaldre

Una fácil receta de palmeritas que saque de la web hace muchísimo tiempo, salen riquísimas y son muy divertidas de hacer. Además dan un montón de juego para usarlas como base para otras cosas o para experimentar con coberturas de distintos sabores y texturas.

Son ideales para hacerlas con los pequeños de la casa ya que no requieren de mucha habilidad y lo único peligroso es el tema del horno, ¡los tendréis todo el rato mirando las palmeras mientras estas se hornean!.

Ingredientes:

-Masa de hojaldre rectangular.
-Azúcar.
-Una yema de huevo.
-Chocolate de repostería.
-Mantequilla.

Preparación:

Lo primero extendemos la masa de hojaldre sobre un papel de horno y la espolvoreamos con abundante azúcar. Después doblamos cada extremo hasta el centro, formado un «libro».

Volvemos a espolvorear con azúcar y repetimos la maniobra de formar un «libro».

Cogemos el tubo que formamos y realizamos cortes de un centímetro aproximadamente, y sacamos las piezas de hojaldre que se convertirán en cada palmerita. Colocamos en una bandeja de horno el papel de horno y repartimos las piezas de hojaldre horneandolas durante 15 minutos a 180ºC (160ºC si es de ventilador).

Ponemos en un cuenco una yema y la batimos junto con una cucharada sopera de azúcar, untamos las palmeras con la mezcla y las volvemos a hornear a 180ºC (160ºC si es de ventilador) unos 10 minutos más, después podemos derretir algo de chocolate con mantequilla para echar sobre las palmeritas.

Esto no puede estar malo….

Faláfel de guisantes

El faláfel es una croqueta de garbanzos o habas muy consumida en oriente medio. Suele tomarse con alguna salsa, normalmente de yogur o tahina, y sirve de acompañamiento al plato principal.

Personalmente el faláfel de garbanzos se me hace pesado, especialmente en las versiones a las que nos tienen acostumbrados en los kebabs de barrio. Cuando yo los hago prefiero usar garbanzos previamente cocidos con verduras y aprovechar parte del caldo para dar sabor a la masa, aunque para gustos colores.

Esta receta en concreto cambia los garbanzos por guisantes frescos de temporada, aunque se pueden usar los congelados, y es el resultado de varios ensayos con una receta de Jamie Oliver. Estamos en época de guisantes y pandemias así que os recomiendo que dejéis fuera a la dichosa señora Pandemonium y os centréis en probar esta riquísima receta.

Os la dejo aquí, adaptada a como la resolví yo en su momento, y os recomiendo que la probéis algún día.

Ingredientes:

-1 kg de guisantes frescos o congelados.
-La ralladura de un limón.
-6 ramas de cilantro.
-Una rama de menta.
-1/2 guindilla fresca.
-Una cucharadita de comino molido.
-Una cucharada colmada de harina.
-Aceite.
-Pimienta negra recién molida.
-Sal.

Preparación:

Trituramos en un vaso batidor los guisantes, la ralladura de limón, la guindilla, las hiervas, las especias hasta obtener un puré. Añadimos la harina y removemos hasta que se haya integrado por completo y tenga una textura apropiada para freír la masa. Salpimentamos y reservamos.

Ponemos una sartén con abundante aceite y empezamos a freír una vez este caliente, esto es importante si el aceite no esta bien caliente se os abrirán y quedaran horribles. También es importante no poner muchos falafel a la vez para evitar que se nos enfrié el aceite. para hacer los falafel nos ayudaremos de dos cucharas con las que daremos formas a las «croquetas» apretándolas un poco para evitar que se nos habrán en la sartén.

Según se vayan friendo las pondremos en una fuente con papel absorbente para retirar el exceso de aceite y las serviremos con una salsa de yogur, limón y menta que le va que ni pintada.

Espinacas con garbanzos

Intentando que el blog coja algo de ritmo y a la espera de sacar un rato para ir trayéndome algunas de mis recetas mas antiguas os voy a poner por aquí una receta clásica de la cocina andaluza.

Las espinacas con garbanzos son un plato con reminiscencias de la cuaresma católica y originario de Sevilla. Con un protagonismo absoluto de una espinaca especiada con comino y pimentón, con un acompañamiento de garbanzos cocidos.

Esta receta que os pongo aquí es la mía, hay muchísimas versiones de este plato que aunque simple o pese a ello permite que cada casa tenga su propia versión y como siempre cada uno tiene su preferida.

Antes de entrar en materia un `par de apuntes con respecto a la elaboración. Os voy a dar la versión trabajada y la versión de andar por casa, la diferencia básica es la preparación previa de garbanzos y espinacas. Ambos ingredientes requieren de ser hervidos antes de preparar nuestro plato.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de espinacas congelada o 1 kilo de espinaca fresca.
  • 1/2 taza de café de garbanzos cocidos, pueden ser de bote o prepararlos nosotros mismos.
  • 1 cebolla grande.
  • 1/2 cucharadita de comino.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 pizca de pimienta negra molida.
  • 4 cucharadas de tomate triturado.
  • 2 dientes de ajo pelados.
  • 3 ó 4 rebanadas de pan de un dedo de grosor, la cantidad dependerá del tamaño del pan.
  • 3 cucharadas de Aceite de oliva aproximadamente.
  • Un poco de vinagre de jerez (opcional).

Preparación:

Si no optamos por la versión rápida de la receta aquí es donde tendremos que trabajar un poco mas de tiempo. Para empezar podemos cocer los garbanzos en una olla express tras tenerlos a remojo unas 6 u 8 horas, cuando lo hago yo preparo un caldo de verdura y pollo con un buen puñado de garbanzos y aprovecho estos para usarlos en este plato de espinacas. No es obligatorio, pero da mas sabor al conjunto y si no queréis hacer esta receta podéis usar esos garbanzos para hacer un humus muy especial acompañado de zanahorias horneadas.

Para las espinacas lo mejor es escaldarla unos minutos en agua hirviendo con abundante sal. No hace falta cocerla mucho, simplemente queremos que flojee la hoja antes de cocinarla junto con el resto de los ingredientes.

Picamos la cebolla en brunoise y reservamos para usarla mas adelante.

En una sarten grande ponemos el aceite y los dos dientes de ajo a fuego vivo, cuando los ajos empiecen a dorarse añadiremos las rebanadas de pan y lo doraremos. Cuando las rebanadas tengan consistencia de picatoste los apartaremos a un mortero junto con los ajos y le añadimos el pimentón, el comino y la pimienta negra, majamos el conjunto y lo reservamos.

Incorporamos a la sarten la cebolla picada y sofreímos hasta que empiece a perder el color y se vaya trasparentando. En este punto añadimos las espinacas y sofreímos durante unos minutos, después añadimos el tomate, los garbanzos y el majado que reservamos antes. Salamos sin pasarnos, la espinaca suele añadir sal cuando va perdiendo agua.

Removemos durante unos minutos hasta que los ingredientes se integren y añadimos un poco de agua a la sarten, dependerá del tamaño de esta pero la medida seria lo suficiente para dejar el fondo aguado sin que se vea por arriba.

Dejamos a fuego lento hasta que se consuma el agua, en este momento podemos añadir el vinagre. Es un añadido que no le gusta a todo el mundo pero le da un toque distinto al plato.

Esto es todo amigos, disfrutad de la receta si os animáis a hacerla.

 

Tarta de naranja en pastaflora

Este postre me salio como sugerencia en un programa para la gestión del carrito de la compra de casa. Se trata de un pastel de crema de naranja sobre una galleta de pasta pastaflora que he tuneado para acompañar la receta.

Si alguien quiere consultar la receta original puede hacerlo a través de este enlace, personalmente no conocía esta pagina web. Pero la he añadido a mi pequeño repositorio para consultarla cuando busque nuevas inspiraciones.

Para facilitar el trabajo voy a dividir la receta en dos partes, por un lado la preparación de la pastaflora y después la receta del pastel.

Ingredientes PastaFlora:

  • 125 Gramos de mantequilla.
  • 125 Gramos de azúcar.
  • 1 Huevo.
  • Ralladura de media naranja.
  • Esencia de vainilla.
  • 250 Gramos de harina para repostería.

Preparación:

En un bol grande mezclaremos el azúcar y la mantequilla, después agregaremos la ralladura de naranja y el huevo removiendo el conjunto. Una vez integrados todos los ingredientes añadiremos la harina y seguiremos mezclando hasta conseguir una masa densa.

Es importante no añadir agua ni harina extra a la mezcla, aunque nos parezca que no tiene la consistencia deseada. Una vez incorporados todos los ingredientes filmaremos la masa y la reservaremos en el frigorífico al menos 2 horas.

Ingredientes para el pastel de naranja:

  • 1/2 Ración Pasta Flora.
  • 100 Gramos Almendra en láminas.
  • 2 Huevos.
  • 100 Gramos Azúcar glass.
  • 60 Gramos Mantequilla.
  • 3 Naranjas, dos para zumo y una entera para decorar. También se usa la ralladura de la piel de una de ellas.
  • Algunas almendras.

Preparación:

Antes de empezar, yo no disponía de almendras para realizar esta receta. En cambio use nueces troceadas para añadir el crujiente, os aconsejo jugar con los frutos secos en esta receta ya que se puede añadir nuevas texturas y sabores.

Estiramos la masa en un molde redondo desmontable grande, previamente engrasado con mantequilla, levantaremos un poco la masa por el borde del molde para contener la crema de naranja que haremos a continuación y esparcimos los frutos secos por la base de la masa.

Ponemos agua en una olla, no demasiada ya que vamos a hacer un baño maría para preparar la crema. Ponemos un bol grande sobre la olla y hacemos una mezcla con los dos huevos y el azúcar. Con unas varillas deberemos obtener una pasta blanquecina y pegajosa a la que añadiremos la ralladura de naranja y el zumo. Seguiremos mezclando la crema sobre el bol hasta que doble su volumen y espese, después añadiremos la mantequilla con cuidado y la mezclaremos con una espátula para evitar bajar la mezcla.

Verteremos la mezcla sobre la masa, extendiéndola hasta cubrir toda la superficie. Cortaremos la naranja en rodajas muy finas para decorar encima de la crema y repartiremos algunos frutos secos sobre el pastel, espolvoreando a continuación con el azúcar glass.

Hornearemos el pastel a 180 grados pre calentando previamente el horno durante 25-30 minutos. Una vez horneado dejaremos que se enfrié y des moldaremos para servir.

Este pastel esta mejor si se sirve frió o templado y se puede acompañar con un poco de nata montada.

 

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