Hacia muchísimo tiempo que no me pasaba por aquí. Los rigores de la vida real me han mantenido alejado del blog, que no de los fogones, y me ha resultado difícil publicar nuevas recetas.
Como propósito de año nuevo he decidido intentar ser un poco mas constante en mis publicaciones, y en alguna otra afición que tenia por ahí olvidada. Trataré de publicar al menos una vez cada 15 días, como siempre recetas probadas por mi persona, con el aporte adicional de información que me gusta añadir en cuanto a curiosidades sobre las técnicas de preparación o historia de la receta.
Esta receta de hoy es casi una jeta receta, Iturriaga dixit, ya que básicamente se trata de tunear un preparado de confit de pato para darle algo más de chispa con un sabor ácido, que siempre es interesante para los platos con alto contenido en grasa.
El confit de pato es un plato tradicional de la Gascuña francesa, se trata de una forma de conservación de la carne en una grasa. En España tenemos preparaciones similares, como por ejemplo el lomo a la orza castellano y el atún en manteca gaditano, en los que se sala y se cocina el ingrediente principal en alguna grasa que luego sirve para sellar y conservar este mismo. En el caso del pato se usa su propia grasa y suele presentarse enlatado, lo que permite su conservación durante varios años.
Como ya he comentado, la receta acompaña el muslo de pato con una salsa de naranja, especiada ligeramente con anís estrellado. Si queréis jugar con las especias os recomiendo añadir también un poco de cilantro y si queréis arriesgar mas menta. Como acompañamiento añadí una patatas fritas. Si se quiere aligerar se puede presentar con un poco de escarola y granada, que combinan de maravilla con la naranja.

Ingredientes, para dos personas:
- 2 confits de pato.
- Zumo de naranja (aproximadamente dos naranjas grandes). Y la ralladura de una de ellas.
- 1/2 vaso de caldo de pollo.
- 2 anís estrellado.
- 1 cucharada de harina de maíz.
- La ralladura de un limón.
- Sal.
Preparación:
En primer lugar prepararemos los muslos de pato confitado que hemos comprado. Los pondremos en una bandeja de horno, quitándole la grasa presente en la cobertura del muslo antes de meterlo en el horno precalentado a 200º
Cocinamos los muslos durante 15 minutos en el modo de cocción arriba y abajo. Una vez transcurridos los 15 primeros minutos, cambiaremos el modo a “Gratinar” durante 5 minutos más, siempre controlando que no se quemen la carne.
Pasados los 20 minutos, sacamos la bandeja del horno y estará listo para servir en el plato.
Para la salsa cogeremos una de las dos naranjas enteras que tenemos y la rallaremos con cuidado, a fin de obtener solo la parte anaranjada de la cascara (la parte blanca le puede dar un toque amargo a nuestra receta). Exprimimos las naranjas y las añadimos junto con la ralladura de naranja a una olla, y pondremos a hervir todo durante unos 5 minutos.
Mientras tanto, disolvemos una cucharadita de harina de maíz con agua o un poco de caldo en un vaso o bol aparte, y lo incorporamos a la salsa. Removemos hasta conseguir que se engrose el conjunto.
Cuando ya lo tengamos todo bien mezclado, añadiremos el caldo de pollo y el anís, dejándolo todo a fuego moderado durante 10 minutos. Con esto conseguiremos que la salsa vaya cogiendo una textura espesa.
Pasado este tiempo añadimos sal y pimienta para corregir la sazón al gusto, y retiramos del fuego.
Finalmente podemos colar la salsa para retirar el anís y la ralladura de naranja.
Para la presentación pondremos en un plato el muslo de pato y lo regaremos con la salsa de naranja, hacedlo poco a poco para que la carne absorba parte de la salsa. Como ya he comentado, yo añadí unas patatas fritas, pero podéis acompañarlo con lo que mas os guste.



































































